Desde ya varios años, son cada vez más las empresas de software que deciden cambiar su modelo de venta de software por la opción de alquiler mediante una suscripción.

Este cambio de estrategia tiene un objetivo muy claro, acabar con la piratería. La piratería en nuestro país llega a unos niveles que nos sitúa entre los 5 primeros países del mundo.
Adobe ya hace algún año que sólo vende muchos de sus productos (Photoshop, Illustrator, CS…) en modalidad de suscripción, o Microsoft que, aunque ofrece comprar o alquilar, todo tiende a la suscripción.

¿Pero cuál de los dos modelos es el que más nos conviene? Vamos a intentar darte algunas claves para elegir.

 

    • Te gusta estar a la última: Si eres de los que no puedes esperar cuándo salen nuevas funcionalidades sin duda tú modelo es la suscripción. Esto te permitirá disponer siempre de los programas actualizados con las últimas versiones y ser más productivo. Pero también sufrirás de primera mano la “novatada” y los posibles fallos ocultos. Si en cambio todavía trabajas con Office 2003 y crees que ya te sirve para “cuatro documentos que hago”, pues no tiene mucho sentido la suscripción y deberías optar por comprar. Ten en cuenta que poco a poco irás perdiendo el soporte del fabricante

 

    • Soy usuario de Software libre: Si te gusta el Software Libre, ya sea por precio, por filosofía, porque tú jefe te lo ha inculcado (seguramente por precio, aquí sí) o porque la palabra Free “mola”, está claro que ninguno de los modelos te servirá, aunque si quieres soporte oficial deberás pasar por caja, y normalmente será mediante suscripción.

 

    • En mi empresa fluctúa mucho el personal: Según en qué tipo de empresa trabajes, las altas y bajas de empleados pueden ser una constante, y las diferencias de gente contratada de un mes a otro se pueden doblar. En estos casos lo ideal es una suscripción de software que te permitirá cada mes variar el número de licencias y adaptarlas a los empleados.

 

    • Soy una Startup: Si eres de esa clase rara llamada “emprendedor/a” y has decidido montar una nueva empresa seguro que tu financiero te ha aconsejado ir a costes variables. Está claro que al inicio hay que mirar los gastos con lupa y tenerlos lo más adaptado a la actividad posible. En una situación así la suscripción es ideal ya que te permite esa variabilidad mensual, ya sea hacia arriba o hacia abajo, y en un momento dado te permitirá cambiar de software sin mayores costes.

 

  • No quiero estar pagando toda la vida: De acuerdo, tú lo que quieres es pagar ahora y olvidarte. Y de aquí a unos años volver a pagar. Oye, felicidades, eres de las pocas empresas que quedan con una liquidez envidiable y que se pueden permitir pagar “a toca teja” todo el software de la compañía. SI no perteneces a ese grupo selecto, la suscripción es tu mejor aliado. El desembolso mensual siempre será mucho más controlable y no te deja la tesorería tocada de muerte. También es cierto que puedes comprar a plazos, pero no dispondrás de las últimas versiones.

Todos estos consejos no te servirán de nada si crees que eso de pagar por el software es algo que sólo los más tontos hacen, y que tú, que eres muy listo, conoces una página dónde en 5 minutos te descargas el último Office completo. Está claro que contra un tipo tan listo como tú no se puede luchar. ¿Has pensado alguna vez que quizás tú trabajo también se podría piratear? Igual ha llegado la hora de que empieces a pensarlo.

¿Deseas saber más de las ventajas de nuestra Solución Cloud?

Resolver mis dudas